Sonia Sotomayor inspira a mujeres en San Juan

La jueza participó de un conversatorio con unas 600 mujeres en el evento Animus Innovation Journey que se celebró en San Juan en medio de manifestaciones contra la junta de supervisión fiscal.

 

SAN JUAN, Puerto Rico. – La primera jueza puertorriqueña del Tribunal Supremo de los Estados Unidos,Sonia Sotomayor, sintió miedo cuando fue nominada al cargo por el presidente Barack Obama en 2009.

Lloró cuando leyó las críticas a su nombramiento que señalaban que ella no era lo "suficientemente inteligente" para asumir la posición y hasta llegó a considerar no aceptar la propuesta.

"El obstáculo más grande de las personas es el miedo", contó este viernes ante una audiencia de 600 personas, en su mayoría mujeres de todas las edades, desde baby boomers hasta millenials, durante una antesala al evento Animus Innovation Journey en el Hotel Caribe Hilton de San Juan.

Ante ese miedo, un grupo de amistades le dieron "con un bate de béisbol en la cabeza" y la ayudaron a confiar en la reputación que ya había obtenido como la primera jueza hispana del estado de Nueva York. "Hoy día he llegado mucho más lejos de lo que temía", reveló. "No todo el mundo llega a la Corte Suprema de EEUU, yo lo sabía, eso me pasó", reflexionó.

En su alocución, mayormente de corte motivacional, exhortó a aprender a hablar y leer tanto en inglés como en español, algo que para ella fue un reto. Igualmente instó a los presentes a no frustrarse ante los fracasos y a tomar riesgos. "Cada uno de mis fracasos me ha enseñado algo", dijo la magistrada.

Sotomayor es la hispana más influyente del mundo, según publicó Forbes en 2015, pero su humildad y sus raíces pobres brotaron en cada comentario, cada gesto y cada sonrisa que brindó a sus interlocutores. La jueza dejó a un lado todo el poder que su cargo le confiere y se paseó por el público a pesar de la extrema seguridad provista por los alguaciles federales que la acompañaban, y saludó con besos y abrazos a los presentes mientras conversaba. "Ellos están ahí para protegerme a mí de mí. No me dejan hacer cosas como esta, a ellos no les gusta", bromeó la jueza, al pedir a las personas que no se levantaran de sus asientos.

La magistrada recordó uno de sus preceptos predilectos, incluido en su autobiografía 'Mi Mundo Adorado': "cada puerta que se cierra es porque hay una razón. Eso es una señal de algo que tenemos que cambiar".

Sotomayor fue presentada por Ileana Cruz, una joven puertorriqueña criada y educada en la Isla que hace unos años recibió una llamada de la jueza para ser su ayudante. Cruz, quien hoy es parte del proyectoPartnership for Refugees de las Naciones Unidas, describió a la jueza como una mentora apasionada, humilde y generosa. "Me enorgullece lo que ella representa: sus valores y sus principios basados en justicia social", sostuvo.

La togada de 62 años nació y se crió en las zonas más pobres de Nueva York. Es de padres puertorriqueños y siempre ha mantenido su identidad cultural presente. De hecho, respondió entre risas a preguntas de la organizadora de Animus, Lucienne Gigante, que su fritura boricua predilecta es la alcapurria, que ama la playa y bailar merengue "porque es más fácil" que la salsa y el reguetón.

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