Migrantes estafados podrán reclamar sus pérdidas millonarias

Inmigrantes estafados en el sueño de la búsqueda de papeles se beneficiarán de un fondo de $2.2 millones que les permitirá recuperar los honorarios pagados a esas organizaciones

Miles de inmigrantes que fueron víctimas de unas de las mayores estafas de regularización de documentos migratorios en la historia de la ciudad de Nueva York, verán por fin la luz al final del túnel.

Los estafados por dos grandes organizaciones sin ánimo de lucro que proveían servicios de inmigración irregulares —Immigrants Foundation (IIF) e International Professional Association (IPA)— podrán comenzar por fin a solicitar indemnizaciones a partir de hoy, según anunciará el fiscal general del estado, Eric Schneiderman.

La fiscalía confirmó que ya se ha creado un fondo de restitución de $2.2 millones después de un acuerdo con las organizaciones, a las que también se ha prohibido la prestación de servicios legales relacionados con la inmigración en el futuro.

El proceso, que será administrado por el Grupo de Asistencia Legal de Nueva York (NYLAG), permitirá a los clientes anteriores de IIF e IPA presentar una solicitud de reclamaciones para la restitución de los honorarios pagados a estas organizaciones por servicios de inmigración que nunca fueron legalmente prestados.

“Tiene que ser una de las prioridades de las agencias de la ley, proteger a las comunidades de inmigrantes vulnerables contra el fraude y la conducta predatoria”, declaró Schneiderman. “Finalmente, hemos logrado proveer una forma para ofrecer alivio necesario para los miles de inmigrantes que depositaron su confianza y su futuro en manos de estas organizaciones, con la esperanza de construir una nueva vida en Nueva York y en todo el país”.

Ambas organizaciones estaban presididas por la misma persona, Edward Juárez, cuando tuvieron lugar las estafas. Juárez comenzó a ser investigado por la fiscalía a finales de la década pasada y en 2010, el entonces fiscal general Andrew Cuomo, anunció una demanda contra él.

Cuomo presentó evidencias de que Juárez había utilizado las organizaciones para lucrarse y se calcula que llegó a amasar una fortuna de entre $2 y $3 millones de dólares, que ahora ha ido a parar en gran parte al fondo de restitución.

IIF e IPA cobraban tarifas excesivamente elevadas de manera ilegal, violando su condición de organizaciones sin ánimo de lucro, según reveló la fiscalía en el acuerdo judicial al que se llegó el año pasado. En varios casos también hacían falsas promesas de obtener la ciudadanía o directamente daban servicios deficientes.

Una víctima hispana que prefirió mantenerse en el anonimato y que cumplía los requisitos para ser elegible para una tarjeta verde de residencia, perdió su oportunidad por la negligencia y retrasos en el cumplimiento del proceso por parte de estas organizaciones, a pesar de haber pagado más de $18,000.

En los peores casos, algunos clientes quedaron sujetos a deportación, de acuerdo a la fiscalía.

“El fraude de inmigración es una mancha en los valores inclusivos que han hecho de Nueva York el hogar de más inmigrantes que cualquier otra ciudad en la nación”, dijo Yisroel Schulman, del Grupo de Asistencia Legal de Nueva York (NYLAG), administrador del fondo de restitución

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